A continuación se enumeran algunos de los benificios que pueden conseguir los niños cuando realizan al menos una hora de actividad física diariamente:
Se sienten menos estresados
Se sienten más seguros de sí mismos
Están mejor preparados para estudiar y aprender
Mantienen un peso saludable
Desarrollan músculos, huesos y articulaciones fuertes
Duermen mejor












